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¿De qué se trata el Síndrome de alcoholismo fetal?

Está directamente relacionado con el consumo de etanol durante el periodo de formación del feto
Redacción | El Universal
08 Enero, 2018 | 12:00 hrs.

Causado por la ingesta de alcohol durante el embarazo, el Síndrome de alcoholismo fetal es una de las principales razones de retraso mental en niños. El SAF, nombrado así por su siglas, afecta en la actualidad a uno de cada mil niños nacidos vivos.

A diferencia de otros trastornos genéticos, como el Síndrome de Down, el síndrome de alcoholismo fetal no está determinado por un error en la codificación genética, sino está directamente relacionado con el consumo de etanol durante el periodo de formación del feto.

“Cuando una mujer embarazada toma alcohol, éste atraviesa fácilmente la placenta hacia el feto. El feto todavía no dispone de recursos para metabolizarlo, es decir, eliminarlo y por tanto, permanece durante más tiempo en su organismo”, explica en un artículo Alejandro Aguirre Reyes, psicólogo clínico en Xalapa, Veracruz.

Si bien no se ha establecido un nivel de seguridad que determine la cantidad de consumo de alcohol durante la gestación, el psicólogo clínico asegura que su ingesta excesiva es más dañina en el primer trimestre del embarazo, debido a que el cerebro del bebé está formándose. Por lo que los daños neurológicos serían mayores e irreversibles.

Otros problemas que podrían presentarse con el SAF son anomalías cardíacas, disminución del tono muscular, mala coordinación y crecimiento deficiente. Mientras que a nivel psicológico se presentan trastornos de comportamiento, irritabilidad, hiperactividad y alteraciones del desarrollo motor, como hipotonía.

Estos síntomas, sin embargo, no están todos presentes o suelen darse de forma leve hasta el punto que no son reconocidos como consecuencia de una ingesta de alcohol en la etapa embrionaria, señala Aguirre Reyes.

“Tanto el SAF como el EAF (efectos de alcoholismo fetal) son trastornos permanentes que no tienen curación, si bien, a partir de un buen diagnóstico podemos establecer unas pautas de intervención y trabajar a nivel psicológico muchas de sus manifestaciones cognitivas y conductuales”, agrega.

Por su parte, Martha Romero Mendoza, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, indicó en un artículo que las mujeres que llevan a cabo esa práctica generalmente están desnutridas y no acuden a los centros de cuidado prenatal.

En este sentido, Alejandro Aguirre exhorta a que las mujeres embarazadas o que tratan hacerlo eviten el consumo de cualquier cantidad de alcohol. “Las mujeres sexualmente activas que beben mucho deben utilizar métodos anticonceptivos y controlar sus comportamientos con la bebida o dejar de tomar alcohol antes de tratar de quedar en embarazo”.

En Estados Unidos, 5% de las embarazadas usa drogas ilícitas, y 19% alcohol. En México no existen datos, se informó en el seminario “Adicciones: un problema de salud pública en México”.