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Mito o no: ¿El “dolor de caballo” está asociado con los gases?

También te contamos cómo deshacerte de ese molesto dolor en poco tiempo
Alejandra Rodríguez |El Universal
13 Noviembre, 2017 | 12:00 hrs.

El correr como práctica deportiva ayuda a reducir significativamente la grasa en nuestro cuerpo, favorece la circulación en la sangre, aumenta la frecuencia cardíaca, entre otros cambios fisiológicos. Uno de estos es que aumenta la cantidad de oxígeno que entra a nuestro cuerpo.

¿Alguna vez has notado que cuando corremos de manera ocasional frecuentemente se presenta un dolor que se suele situar entre el músculo diafragma, pecho y abdomen? Se trata del flato, o también conocido de manera popular como “dolor de caballo”.

La doctora Cristina Rodríguez Gutiérrez, directora de la Dirección General de Medicina del Deporte de la Universidad Nacional Autónoma de México señala que este malestar se debe a que no tenemos una respiración adecuada cuando corremos. “Hay oxígeno de más, ya que estamos respirando mucho por la boca. Este aire entra al aparato digestivo, ya sea en el vaso o a nivel intestinal. El dolor se manifiesta como un cólico considerable”.

Este mal se presenta en personas que corren pero no saben cómo respirar, los corredores amateur son las principales víctimas de este dolor.

Hay una creencia respecto a que este dolor se asocia con los gases gastrointestinales, de ahí se deriva el nombre de flato, por los gases conocidos como flatulencias. Sin embargo, la doctora afirma que esto es totalmente falso debido a que este cólico se asocia directamente con una forma inadecuada al respirar mientras se practica algún deporte y frecuentemente se manifiesta entre los corredores.

Cuando corremos hay fricción, golpeteo y oscilaciones entre la superficie donde practicamos el deporte y nuestros pies. La especialista en Medicina del Deporte recomienda utilizar un calzado adecuado para amortiguar el golpeteo al correr, ya sea de manera profesional u ocasional, para así evitar el flato y las lesiones musculares, que son las más frecuentes entre los deportistas.

Hay que dejar pasar tiempo para empezar a hacer deporte después de haber ingerido mucha comida y bebida, ésta es una opción para disminuir las posibilidades del “dolor de caballo”, para que el estómago no tenga mucho peso y esas oscilaciones por correr no afecten el diafragma.

El cólico que se genera al no saber respirar cuando corremos se quita de manera natural al cabo de unos minutos. Sin embargo, una recomendación para combatirlo inmediatamente es tensar la musculatura abdominal, pues ayudará a estabilizar las vísceras e impedir que sigan produciéndose oscilaciones.

El correr es un deporte al alcance de todos, su popularidad justamente radica en lo fácil que resulta su práctica. No obstante la doctora Rodríguez Gutiérrez considera que las este deporte de debe de tomar de una manera seria, “hay que tener una revisión médica antes de determinar cómo un deporte  el correr distancias, para tener un diagnóstico efectivo para comprobar qué tan adecuados somos para correr”.