Especial

¿Qué hacer si tu hijo hace berrinche?

Suelen ser parte de una conducta que los niños aprendieron a través del refuerzo de sus padres
Redacción | El Universal
10 Enero, 2018 | 08:00 hrs.

Si eres padre seguramente has vivido los berrinches de tu hijo. Estas rabietas, bastante comunes en niños pequeños, ocurren cuando se sienten abrumados por sus propias emociones o es un intento de conseguir el dulce o juguete que les ha sido negado.

“La mayoría de los niños que tienen berrinches frecuentes, los tienen en situaciones fácilmente predecibles: cuando hay que hacer la tarea, a la hora de dormir. El disparador es, usualmente, decirles que hagan algo que no tienen ganas de hacer o que paren de hacer algo que están disfrutando”, señala Vasco Lopes, psicólogo clínico del Child Mind Institute a la organización civil Understood.

Estos estallidos suelen ser parte de una conducta que los niños aprendieron a través del refuerzo de sus padres, quienes cedieron y, de alguna manera, alentaron los berrinches de sus hijos.

“Estos niños aprenden que tener una rabieta es una forma viable de escapar de una situación que los supera y los compromete emocionalmente”, explica el psicólogo clínico.

¿Qué hacer entonces?

Ante esto, recomienda Understood, es necesario resistirse a la tentación de dar al niño lo que quiere y por lo que empezó el berrinche. El objetivo es ignorar esta conducta, debido a que regañarlo o tratar de convencerlo de que pare, es una forma de reforzar el comportamiento que ha ido aprendiendo con los años.

Cuando el niño haga el esfuerzo de calmarse, indica la organización, entonces los padres deben interceder. “Usted le está enseñando una destreza, (como no puede responder a una indicación y a una rabieta al mismo tiempo) simultáneamente está disminuyendo la fuerza de esa conducta agresiva y no colaboradora del berrinche”, agrega Lopes.

Anticipar los posibles detonantes de esta conducta y modificarlos para que sean más fáciles de aceptar por el niño, es una manera de eliminarla. Mas no por eso una forma de rendirse a las demandas de su hijo. “Le está dando una oportunidad de confrontar las cosas que le resultan difíciles de una manera más madura”, añade Understood.