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¿Si estás embarazada no puedes hacer ejercicio?

Existen condiciones especiales en las que tener actividad puede ser contraproducente
Rocío Mundo | El Universal
11 Enero, 2018 | 10:00 hrs.

Desde una buena salud mental hasta mejor oxigenación son tan sólo algunos de los beneficios de realizar ejercicio durante el embarazo. Natación o yoga son parte de las actividades físicas recomendadas para las mujeres en gestación.

Jaime Kleiman Podlipsky, ginecólogo obstetra adscrito al Hospital Ángeles Lomas y al Hospital Español, señala que el ejercicio es el mejor aliado de las mujeres gestantes, debido a que mejora la función cardiovascular, reduce problemas de obesidad y síntomas depresivos, y brinda mayor elasticidad en las articulaciones.

Explica que existen condiciones especiales, como personas con amenaza de aborto y sangrado, en las que tener actividad puede ser contraproducente. Para ellas, indica, suele prohibirse la práctica de algún ejercicio.

No todos los deportes, sin embargo, son recomendables, pues la fuerza e impacto que requieren la gran mayoría de ellos, como el tenis o la equitación, tienen repercusiones mayores, al grado de producir traumatismo abdominal o caídas ocasionadas por la pérdida de equilibrio.

En contraste, las actividades físicas que se han demostrado seguras durante la gestación son caminata, yoga, pilates, estiramientos y natación. En esta última, “la paciente pone en movimiento todos sus músculos, además la gravedad del agua le ayuda a cargar al bebé”.

Para determinar el nivel de ejercicio que debe realizarse durante cada etapa del embarazo, los ginecólogos, a través de un plan de entrenamiento y previa valoración médica, además del estado físico antes del embarazo, proporcionarán la cantidad recomendada.

“Quienes no tengan a la mano este tipo de planes, lo que aconsejo es que vayan a su ritmo y que hagan el ejercicio que su cuerpo le vaya solicitando”, sostiene.

El ejercicio, sin embargo, no debe exceder el 70% de la capacidad de la mujer. Por ello, ante la falta de oxígeno es necesario suspender la actividad.

“Algo muy importante es que la mujer que esté embarazada lleve un control prenatal y ese control debe ser supervisado por su médico o la institución a la que vaya. Sí van a hacer un ejercicio que se ha bajo supervisión, pues es lo más conveniente”.

Kleiman Podlipsky señala que, además del ejercicio, la alimentación es fundamental, por lo que se debe aumentar la cantidad de proteína y disminuir la cantidad de carbohidratos. Así como hidratarse antes, durante y después del ejercicio.